Ha llegado la gran fiesta futbolera a nuestros televisores, a nuestro país, y en general, al mundo entero; somos muchos los que compartimos esta pasión, que une la alegría, el goce y sobre todo admiración a los que protagonizan este hito del balón pie. El mundial de Sudáfrica 2010 ha despertado un gran interés en todo el planeta. ¿Por qué? En primer lugar este campeonato es el primero en realizarse dentro del continente africano, desde el inicio del torneo en Uruguay en 1930.
Las telecomunicaciones y la conectividad mundial que existe actualmente es la que nos lleva a estar ‘’pegados’’ al televisor, a la mejor jugada, al mejor gol del campeonato y al último ‘’cahuín futbolero’’. Es impresionante que todo el mundo se paralice por una fiesta global que incita al consumidor a estar pendiente de las últimas ofertas en las casas comerciales, tales como, la venta de televisores gigantes con la mejor resolución, camisetas personalizadas, las conocidas y odiadas vuvuzelas, todo con motivo de estar lo más ad-hoc con esta fiesta mundialera.
Para muchos comerciantes, el mundial de fútbol, es una espectacular ocasión para vender todo tipo de productos relacionado con este, más aun, aumentar el precio estándar dependiendo de los logros que cada país obtenga en la cita deportiva, lo que se traduce en enormes ganancias para el sector económico de los países participantes del mundial.
Hay una gran cantidad de países en el campeonato, es decir, distintas costumbres reunidas en un mismo territorio, lo que lleva a una gran diversidad cultural unida por una misma pasión, un mismo fin, el fútbol. Esta gran diversidad cultural permite que el país organizador de esta cita muestre sus distintas características étnicas y culturales, así como los grandes hitos de su historia. Gracias al mundial hoy conocemos un poco más acerca de Sudáfrica, podemos saber de las injusticias que se cometieron, de las discriminaciones ocurridas, que Nelson Mandela fue el primer presidente negro de este país y fue un ejemplo a seguir de muchas personas.
A pesar de todo lo anterior, podemos apreciar de la experiencia vivida que la celebración, la alegría, las ventas y el consumismo no es lo más trascendental, ya que, hay un trasfondo significativo en lo que respecta al país organizador del evento futbolístico, como la constante lucha para lograr un mayor desarrollo, crecimiento, dignidad y seguridad, es decir, lograr una mayor valoración por la vida humana a pesar de los problemas que se tengan, como la falta de alimento, las enfermedades y la desigualdad social.
Finalmente podemos sacar en limpio que esta fiesta es increíble y entretenida, sin embargo, no podemos dejar de analizar cuál es la ganancia que este continente recibe por realizar un mundial de fútbol, no me refiero al ámbito económico, más bien a si Sudáfrica dejará de ser ese continente olvida, humillado y desvalido. La idea es concientizar al que lee, para sacar el lado valorico de todo esto.
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